Bienal Internacional de escultura de la Provincia del Chaco 2008
Críticas
Cesar Magrini: Diseño muy bueno, composición
atrevida pero exacta en su equilibrio acierto en colocar
un elemento figurativo que dan sentido a todo el cuadro.
Sarah Guerra: Indudablemente es una artista que tiene una
mirada bastante surrealista, que trabaja con figuras suspendidas
en el espacio.
Rosa Faccaro: Acá existe una metafísica de
la imagen, se ve una flotación, un estado de ingravidez
de las formas que tiene que ver con una propuesta estética
y mística, esta pintura tiene cierto simbolismo, está dentro
de los pintores simbólicos y ella le agrega otras
significaciones maneja muy bien la geometría simbólica
y en ciertas alusiones a símbolos y maneja muy bien
la dimensión significativa de la luz, la luz es trascendente,
nos habla de algo que emana, que surge de la interioridad
y que la artista trata de expresarlo a través de esa
difuminación y además hay mucha paz y tranquilidad
cuando se observan estas obras.
Silvia Pellegrini: Geometría metafísica: La teoría es la
apoyatura geométrica para avanzar hacia lo espacial,
contenidas las líneas de impecable manejo, nos advierte
una cualidad reveladora, Fuksman es una purista del propio
estilo.
Sabe y lo manifiesta en un concepto personal en el balance
de las tonalidades que en su “ hoy “han sido
traducidas a una engamada paleta mas baja, convocando a los
opuestos y logrando que la luz emerja en lugares puntuales.
Sabe trasladar a sus obras los elementos convocantes: línea,
luz y color en una puesta de carismática personalidad.
Rafael Squirru: Lo
más difícil para adentrarse en la obra de
un artista es encontrar la punta del ovillo que nos permite
desenredar la madeja de su creación. No es excepción
Mónica Fuksman.
Frente a su obra me sentí transportado a otro mundo.
Algo que vi corroborado por un par de palabras que aparecen
en sus títulos, tales como “celestial” y “divino”.
No es común en nuestros días dar con una sensibilidad
que nos despierte un sentimiento religioso. Alguien dijo: “Los
humanos somos un alma atrapada en un animal”.
Esta es la naturaleza de esa realidad que se nos enfrenta
con el desafío de hacer prevalecer lo anímico
sobre la animalidad. Las obras de Mónica apuntan al
más allá.
Abstracta, geométrica, las formas depuradas están
animadas por colores que acarician espiritualmente. Estamos
sin duda ante una presencia mística. Lo mismo está ligado
al misterio.
Hay algunos versos del Martín Fierro que apuntan en
esa dirección en la payada entre Fierro y el Moreno
cuando nos hablan del canto de la noche o del peso y la medida.
Así me atrevo a decir que en Mónica aprecio
un misticismo criollo que hace honor a sus destacados maestros.
Yo la reclamo a Mónica Fuksman como pitonisa criolla
cuyas obras vinieron para quedarse.
Julio Sapolnik:
Al igual que en el mundo de los sueños la obra se
nutre de elementos dispares que se funden en una nueva realidad.
Miguel Caride:
Pintura que no necesita del brillo para ser fulgente, que
no necesita del significado para ser elocuente, actúa
en el territorio del lenguaje visual y espiritual, puro
donde domina la libertad absoluta de la imaginación.
Critica de Rosa Faccaro: Se ve en la obra una flotación, un estado de ingravidez de las formas que tiene que ver con una propuesta estética y mística, esta pintura tiene cierto simbolismo, maneja muy bien la dimensión significativa de la luz y la geometría simbólica.
Critica de Cesar Magrini: Diseño muy bueno, composición atrevida pero exacta en su equilibrio, tiene elemento figurativo que le da el sentido a todo el cuadro.
Critica de Sara Guerra: Indudablemente es una artista que tiene una mirada bastante surrealista, que trabaja con figuras suspendidas en el espacio.
Critica de Miguel Caride: Pintura que no necesita del brillo para ser fulgente, que no necesita del significado para ser elocuente, actúa en el territorio del lenguaje visual y espiritual, puro donde domina la libertad absoluta de la imaginación.
Critica de Silvia Pellegrini: Consagrar la vida a la verdad, es el axioma que conforma la actividad plástica prolífera y sugestiva.
Critica de Julio Sapollnik: Al igual que en el mundo de los sueños la obra se nutre de elementos dispares que se funden en una nueva realidad.
Al
igual que en el mundo de los sueños, la obra de Monica
Fuksman se nutre de elementos dispares que se funden en una
nueva realidad.
En “El angel y su naturaleza”, plantea una atmosfera
surreal que proviene de una estructura establecida por un
dialogo de opuestos. Las lineas rectas dialogan con la figura
de bordes curvos. Una excesiva frontalidad en el torso convive
con el perfil mas absoluto de la cabeza. Las plumas, asociadas
a lo flotante y etereo, pesan visualmente mas que la simple
flor que sostiene la mano.
Una primera mirada descubre a una imagen enigmatica rodeada
de elementos incongruentes: plumas, flor, frutos que acentuan
la composición de la pintura surrealista. La presencia
del clima poetico remite a una dualidad oculta expresada tanto
por lo que se ve como por lo que se representa.
La mano derecha sostiene con la punta de los dedos una forma
incierta de tonalidad oscura que envuelve otra mas clara;
se podria pensar tal vez que esta forma almendrada alude a
la sexualidad femenina como contenedora de pureza. Siguiendo
este coloquio antagónico, lo inmaculado de la flor
en lo alto se contrapone a los frutos pecadores en lo bajo.
¿Ocultara el ala una copropiedad femenina aun no explorada?
¿Hacia donde el personaje dirije la mirada fuera del
cuadro?
Las preguntas se suceden ante el enigma que plantea la tela,
pero sin duda, el ala con plumas se refiere al impulso necesario
para alcanzar el vuelo, largarse hacia la aventura desconocida,
actuar por cuenta propia, independizarse,...volar.
Julio Sapollnik